Relaciones Bilaterales - Embajada de Venezuela en Brasil
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Relaciones Bilaterales

Relaciones Bilaterales

Las relaciones bilaterales entre Venezuela y Brasil comienzan durante el siglo 19 y lo hacen marcadas por una parte durante el proceso de independencia en las Américas y por la otra con la figura del Imperio portugués como vecino. Estas diferencias políticas y de rumbo generaron desconfianza, controversias y distanciamientos entre los líderes que culminaron el 30 de marzo de 1830 cuando el representante diplomático del imperio, Luis de Souza Días, fue recibido por el Libertador Simón Bolívar quien expresó sus anhelos “para siempre la más perfecta amistad entre nuestras naciones, vecinas y hermanas”. Souza Días, a su vez, tenía instrucciones de dar pruebas sinceras de la amistad imperial y de la disposición de Brasil de abrazar la causa americana, según lo refiere el historiador Salcedo Bastardo.

 

Ese siglo 19 convulso donde las naciones americanas consolidaban su libertad y la definición de sus territorios luego de la salida de España, colocaba la relación entre nuestros dos países en la urgencia por delimitar los otrora dominios imperiales y de profundizar, a pesar de las diferencias, las relaciones políticas, económicas y sociales en dos países unidos por la geografía.

 

Varios encuentros se sucedieron entre los representantes diplomáticos de Brasil y las autoridades venezolanas, marcados por el respeto, la buena vecindad y la búsqueda de soluciones como la libre navegación del río Amazonas o la delimitación de los territorios compartidos: Amazonas, solo por citar uno de ellos.

 

Miembros fundadores de la Organización de los Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas desarrollaron en la primera mitad del siglo 20 una intensa actividad diplomática que los llevó a fijar posiciones conjuntas frente a los eventos internacionales de ese tiempo, siendo para Brasil fundamental el mantenimiento de la paz y la seguridad en Venezuela con el fin de impedir que las amenazas traspasaran la floresta amazónica.

 

El 17 de abril de 1964, por instrucciones del entonces Presidente de Venezuela Rómulo Betancourt y en aplicación de la doctrina que lleva su nombre, se suspendieron las relaciones diplomáticas entre nuestros países, que serían reanudadas el 29 de diciembre de 1966 de acuerdo a la nota del Canciller Ignacio Iribarren Borges y el 30 de diciembre anunciadas por el Canciller Magalhães.

 

Citando al historiador brasileño Thiago Gehre con relación al nuevo impulso de la relación binacional: “La solución llegó con la visita oficial de Calvani a Brasil entre el 17 y el 20 de mayo de 1971. Las delegaciones económicas de Brasil y Venezuela se reunieron en el Palacio de Itamaraty en Brasilia, y se dividieron en tres grupos de trabajo: comercio, complementación industrial y cooperación técnica. Se trataba de una misión precursora preparatoria de la reunión de los cancilleres de ambos países”.

Con el fin de continuar con las reuniones de alto nivel entre los dos gobiernos, Mario Gibson Barbosa visitó Venezuela entre el 20 y el 23 de junio de 1973. En una declaración conjunta, Gibson Barbosa y José Alberto Zambrano Velasco, encargado de la Casa Amarilla, resaltaron el papel de la OEA, de la ALALC y de la integración regional, y exaltaron el “avance de las obras que conectaron Brasilia a Caracas por carretera pavimentada.”

Así, en el primer gobierno de Rafael Caldera se produce el gran encuentro entre los dos países en ejecución del Plan venezolano denominado “La Conquista del Sur” que buscaba, por un lado, desarrollar los estados del sur de Venezuela y, por otro, profundizar las relaciones bilaterales.

En ese mismo sentido operó la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez con una fuerte orientación comercial y de expansión de la influencia de la riqueza petrolera venezolana. En ese marco de entendimiento nació el Tratado de Cooperación Amazónica donde Brasil y Venezuela fueron actores relevantes para que este foro no solo proyectara la protección de la Amazonía compartida junto a otros 6 países, sino que colocó a los estados con floresta amazónica como los garantes de su soberanía.

En el gobierno del Presidente Herrera Campins y Jõao Baptista Figueiredo la buena marcha de la relación continúo materializándose en la primera visita de un presidente de Brasil a Venezuela.La memoria histórica de nuestro país guarda con especial admiración la visita del presidente brasileño a la Casa Natal del Libertador Simón Bolívar.Esta relación se fortaleció con la llegada del presidente Jaime Lusinchi y de José Sarney, y se estableció como un período de recuperación de la confianza mutua y la consolidación de una relación vital para ambos países.

En los segundos mandatos de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera, junto a sus homólogos Fernando Collor de Mello, Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso, ya el intercambio comercial, la balanza de pagos y una intensa actividad política de acompañamientos en los foros multilaterales acrecentó la relación. En este período democrático Brasil y Venezuela, con base a sus intereses y sin ideología, construyeron una relación sólida y cooperativa.

Con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, se transformó todo lo alcanzado en acuerdos ideologizados y en la urgencia de ingresar al Mercosur, abandonando el espacio natural de Venezuela y privilegiando las alianzas partidistas por encima de los intereses nacionales, así cuando su presidencia terminó, el gobierno de transición de Brasil hubo de dar un giro a la relación con la presidencia de Nicolás Maduro Moros. Había comenzado un nuevo distanciamiento que tuvo su momento cumbre con la declaratoria de persona non grata del embajador de Brasil en Venezuela, Rui Perera. Sin embargo, ya Brasil acusaba los primeros síntomas del deterioro de su vecino. La migración incontrolada cruzaba a diario la frontera entre ambas naciones. Nace entonces la Operación Acolhida y la primera de las normas para regularizar el ingreso de los venezolanos a Brasil de la mano del Presidente Michel Temer.

En enero de 2019, con el triunfo de Jair Bolsonaro y la juramentación de Juan Guaidó , una nueva fase se inició con el reconocimiento al gobierno interino y, en consecuencia, de la embajadora designada para tales efectos.

A la fecha, más de 280 mil venezolanos han hecho de Brasil su patria. Aquí han sido recibidos con respeto, comprensión, afecto y sin discriminación. Los venezolanos tienen garantizados todos sus derechos, lo que incluye documentación, salud, educación y trabajo. Brasil es un país de inmigrantes y como los brazos del Cristo Redentor, así han acogido a nuestros ciudadanos.

La aceptación de los pasaportes vencidos y de la autoridad de nuestra delegación diplomática nos ha permitido coadyuvar en la búsqueda de las soluciones que demandan a diario los venezolanos. Junto a Brasil estamos consolidando esta nueva etapa basada en el respeto, la no ideologización y el acompañamiento de esta nación como un aliado fundamental en el Grupo de Lima, la Organización de los Estados Americanos, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y el Tratado de Cooperación Amazónica donde su voz,clara y firme en defensa de la libertad de Venezuela, ha sido fundamental.

Ya nos estamos preparando para el futuro en el cual contamos con Brasil. Desde la embajada agradecemos todo el apoyo y sabemos que estamos juntos.